- La presencia de la leyenda rosarina movilizó a Oviedo, a 700 kilómetros de Barcelona, donde miles de personas esperaron en las calles poder verlo de cerca o llevarse una firma.
- Este viernes formará parte del evento principal y luego volará directo a Nueva York, para hacer lo que más le gusta: jugar al fútbol.
La presencia de la leyenda rosarina movilizó a Oviedo, a 700 kilómetros de Barcelona, donde miles de personas esperaron en las calles poder verlo de cerca o llevarse una firma.Este viernes formará parte del evento principal y luego volará directo a Nueva York, para hacer lo que más le gusta: jugar al fútbol.La presencia de la leyenda rosarina movilizó a Oviedo, a 700 kilómetros de Barcelona, donde miles de personas esperaron en las calles poder verlo de cerca o llevarse una firma.Este viernes formará parte del evento principal y luego volará directo a Nueva York, para hacer lo que más le gusta: jugar al fútbol. Leer más
